Pasamos algo de tiempo de calidad con el nuevo teléfono emblemático de la compañía surcoreana. La niña bonita de la feria salió al baile, y estas fueron nuestras impresiones.
Al salir del evento de Samsung veníamos conversando con un grupo de personas con intereses variados. Personas con intereses que, de una u otra manera, estarían representados por los argumentos comerciales de la surcoreana de cara al diseño y la planificación de las características que su más reciente buque insignia tiene.Y sus caras no eran de felicidad.
Quizás la culpa la tengan las supuestas filtraciones de dispositivos que mostraban un panorama mucho más llamativo que el que finalmente encontramos, o quizás sea sólo por la agotadora espera previa al anuncio. Sea como sea, fue inevitable para muchos -- incluso entre nuestros lectores -- pensar que las cosas serían algo más impactantes de lo que terminaron siendo.
Sea como sea, el Galaxy S5 fue presentado en un nuevo evento Unpacked -- esta vez en el marco del Mobile World Congress -- y terminó atrayendo la atención de la prensa y de los fanáticos de la marca alrededor del planeta Android.
A Primera Vista el equipo es bastante parecido a su antecesor en la parte frontal, reteniendo incluso el botón físico del que mucha gente pronosticó su fin. Ese mismo botón ahora es uno de los puntales de la renovación al integrar un lector de huella digital que incluso puede ser usado para autorizar pagos, lo que acerca a Samsung un poco más al mercado de billeteras móviles.
Su parte trasera está hecha de plástico texturizado que simula cuero de mejor manera que lo hecho con el panel posterior del Galaxy Note 3. Podrá ser discutible su estética, pero de todas formas luce mucho mejor que en el Galaxy S4, y parece menos susceptible a rayas y marcas al abandonar ese plástico liso y brilloso que otros aparatos de la gama Galaxy.
El S5 es liviano -- algo que acostumbra hacer Samsung con sus equipos -- y tiene una construcción muy sólida.
En la mano no se siente como un equipo enorme. Su crecimiento en pantalla hasta 5.1 pulgadas casi no se traspasó al usuario en forma de un bultoso cuerpo, y eso siempre es algo que agradeceremos. Ese mismo panel frontalSuper AMOLED resulta ser Full HD y no 2K como se anticipó en algún momento. Y la verdad es que no importa mucho, pues su calidad salta a la vista y es de las primeras cosas que nos llamaron la atención.
La pantalla del Galaxy S5 es uno de los puntos más altos del conjunto, dejando de manifiesto que las promesas de mejor fidelidad de color, corrección dinámica y brillo adecuado parecen cumplirse a cabalidad en el nuevo gama alta.
Otro tema que resultó interesante de sobremanera fue la cámara de 16MP que integra el equipo. Más allá de su resolución y del hecho de permitirte grabar en UHD, lo que más sorprende es su rápido autofoco. Es realmente veloz, muy preciso y permitirá que puedas demorarte menos en tomar fotografías mejor logradas. Probablemente fue uno de los temas más llamativos que encontré en este aparato.
Debajo de la cámara, el sensor de pulsaciones del corazón se ubica en el mismo espacio del flash LED. Ahí encontramos una adición interesante al conjunto, permitiéndote llevar este importante dato registrado y asociado a tu cuenta Samsung para conservarlo junto con el seguimiento a tus estadísticas de salud en S Health.
A nivel de interfaz hay algunos cambios que podrían provocar algún dolor de cabeza a los usuarios más acostumbrados y menos dispuestos a aprender novedades en TouchWiz. ¿Recuerdan esos íconos que fueron parte de los teasers del lanzamiento? Bueno, esos mismos íconos son ahora parte de los menús, de la barra de notificaciones, de la cofiguración y de muchos otros pequeños rincones del equipo.
Los colores pasteles, el diseño plano y la modificación de estos menús son una buena señal de lo que vendría a nivel de interfaz en general. Es cosa de fijarse en detalles tan pequeños como la pantalla de la grabadora de sonidos o el nuevo menú de configuraciones y notarás el tenor del cambio.
Pero más allá de esos cambios de forma, en el fondo las cosas siguen bastante similares en el planeta Samsung. Y a esta altura quizás sea demasiado temprano como para juzgar si eso es bueno o malo. Da la impresión de haber visto cambios algo más radicales que los mostrados por Sony en su Z2, pero igualmente ambas marcas tuvieron acercamientos conservadores y menos jugados por la innovación dura, concentrándose en mejoras incrementales y pequeñas ventajas entre sus últimos gama alta.
Aproveché de instalarle AnTuTu para probar cómo andaba su procesador Qualcomm Snapdragon 801 Quad-core de 2.5 GHz en relación con el resto del conjunto. Acá los resultados.
En resumen, el aparato se siente más ágil y luce mucho más premium que la versión anterior, pero quizás eso no sea suficiente para convencer a una horda de fanáticos que hoy esperaban derrotar en cierto modo a Sony y dejar sin oportunidad a HTC como para reaccionar con el sucesor del One, y que hoy deja abierta la puerta a una remontada de la taiwanesa que tendrá un mes para mejorar la apuesta de Samsung y así remecer el mercado de smartphones con algo mucho menos conservador.
Supongo que yo también quedé con algo de gusto a poco, aunque muchas de esas mejoras tengan pleno sentido aplicadas a la vida real.
De todas formas, con los cambios que vimos, todavía le alcanza para sorprender y ser uno de los aparatos más esperados del primer semestre. Su llegada está confirmada para abril en distintos mercados mundiales... Latinoamérica no es la excepción, y dentro de poco tendremos la oportunidad de verle llegar a nuestras vitrinas y mirar si atrae la atención tal como hasta el momento lo ha hecho.
Quizás sea tiempo de despercudirse para los surcoreanos, o quizás sólo sea una impresión llevada tras el poco tiempo que pasamos jugando con él. Sea como sea, le daremos el beneficio de la duda hasta que una unidad caiga en nuestras manos para probarla en condiciones reales de uso.
wayerless.com







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