Buscando registrar una hazaña sin precedentes en la historia del surf, Navarro emprendió esta aventura organizada por RedBull junto al norteamericano Dan Malloy. Ambos viajaron hacia las aguas heladas de la Antártida para convertirse en los primeros hombres en realizar Tow-in -es decir, surf remolcado- en este escenario extremo. Para llegar a destino, los deportistas navegaron durante varios días a bordo del buque Aquiles, de la armada chilena. Salieron desde Punta Arenas hasta la base nacional Presidente Eduardo Frey Montalva, en un viaje donde debieron atravesar olas de hasta siete metros de altura. “Fue un traslado difícil, pero al final nos hizo estar más motivados”, comentó Navarro.
Durante los primeros días los surfistas se encontraron con olas de pequeña altura. Para poder ingresar al agua -con una temperatura nunca superior a los 15 grados bajo cero-, el chileno utilizó un traje seco especial realizado por la marca Patagonia, lo que le permitió estar sumergido hasta cinco horas. Recordemos que sin el equipo necesario, alguien que cae en el agua de la Antártida puede comenzar a sufrir hipotermia en tan sólo uno o dos minutos.
Si bien el chileno ya había analizado el territorio y confirmado que suelen armarse olas grandes, no fue hasta el día 12 que pudo correr la primera de tres metros de altura. Mientras nevaba en la costa, él y Malloy -al mando de la moto de agua- lograron entrar al mar para lograr la hazaña más impactante de esta aventura.
Luego de esta experiencia, Navarro calificó a la Antártida como un territorio 100 por ciento surfeable: sólo es necesario esperar las condiciones climáticas adecuadas y vestir ropa especial. Para él, en el punto más austral del planeta se generan olas épicas que pasarán a ser el desafío de deportistas de todo el mundo.







No hay comentarios: