Un niño británico, que ha sufrido parálisis cerebral desde su
nacimiento, ha dado sus primeros pasos, a pesar de los pronósticos de
sus médicos. Los sorprendentes avances se deben al fuerte vínculo que el
menor estableció con las ovejas de su abuela.
Arthur Jones nació con parálisis cerebral, por lo que los médicos le
pronosticaron que en el mejor de los casos podría caminar solo a los 4
años. Sin embargo, con apenas 2 años el niño ha empezado a caminar,
sorprendiendo con sus rápidos avances a los médicos y alegrando a sus
familiares, sobre todo, a su abuela. Fue ella quien precisamente regaló
al pequeño Arthur, pocos meses después de que naciera, un cordero. La
relación firme con estos animales (cuyo número en el rebaño del niño ya
accedió a 80) ayudó al menor a superar su grave enfermedad..
El pequeño pastor cada día alimenta y cuida atentamente a todas las ovejas en la granja de su abuela. La mujer asegura que no pensaba en el efecto terapéutico que podría producir la relación de su nieto con las ovejas, sino que deseaba que pequeño Arthur continuase la tradición familiar de cinco generaciones de pastores. No obstante, a día de hoy es consciente del bien que ha supuesto la comunicación del pequeño con los corderos, añadiendo que además de dar sus primeros pasos dos años antes de lo previsto, Arthur enriqueció sus capacidades anímicas y su sociabilidad.
El pequeño pastor cada día alimenta y cuida atentamente a todas las ovejas en la granja de su abuela. La mujer asegura que no pensaba en el efecto terapéutico que podría producir la relación de su nieto con las ovejas, sino que deseaba que pequeño Arthur continuase la tradición familiar de cinco generaciones de pastores. No obstante, a día de hoy es consciente del bien que ha supuesto la comunicación del pequeño con los corderos, añadiendo que además de dar sus primeros pasos dos años antes de lo previsto, Arthur enriqueció sus capacidades anímicas y su sociabilidad.
A pesar de que los caballos y perros son considerados
los animales 'más terapéuticos', el caso de Arthur ha evidenciado lo
beneficiosas que son las ovejas, que también adoptan una considerable
actitud afectiva hacia las personas, sobre todo si se trata de niños. Igualmente, promueven la amistad entre sus dueños y la responsabilidad de su cuidado en los niños, según los especialistas.
Las terapias con animales son una salida efectiva para ayudar a las personas discapacitadas,
especialmente a las que padecen autismo o alzhéimer. Asimismo, los
animales ayudan a tratar varios tipos de adicciones. No obstante, el
caso del pequeño pastor británico podría convertirse en una de las
historias más sorprendentes de amistad entre el hombre y los animales.




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