La fabricación y venta de productos, especialmente los dirigidos a
público infantil y juvenil, que imiten la forma de los cigarrillos
quedará prohibida a partir de junio en Brasil, según una ley publicada
este viernes en el Diario Oficial de la Unión.
La norma,
sancionada el jueves sin vetos por la presidenta brasileña del país,
Dilma Rousseff, se suma a las diferentes iniciativas del Gobierno para
reducir el número de fumadores en Brasil.
La ley prevé una multa de 10,00 reales (unos 4,3 dólares) por cada
producto incautado y prohíbe la fabricación, comercialización,
distribución y difusión de propaganda de productos nacionales e
importados que imiten la forma de los cigarrillos o sus similares.
Pese a ser el mayor productor mundial de tabaco, Brasil ha impulsado
varias iniciativas para reducir el consumo en el país, donde a ese
hábito se le atribuyen cerca de 130.000 muertes al año.
Brasil cuenta desde 1988 con una ley que veta por completo la
publicidad de tabaco en medios de comunicación masivos y que prohíbe
fijar avisos publicitarios en locales públicos y en vallas.
El Gobierno también impone elevados impuestos sobre el producto y
obliga a los fabricantes a estampar en sus etiquetas advertencias sobre
los riesgos del consumo e imágenes impactantes sobre los efectos nocivos
del tabaco, como la impotencia, el cáncer de pulmón y la malformación
del feto.
A partir de 2011 Brasil también prohibió el consumo en locales públicos y ambientes cerrados, como restaurantes y empresas.
Una investigación realizada entre 1989 y 2010 mostró que uno de cada
tres fumadores brasileños dejó el hábito debido a las restricciones en
la publicidad y al consumo.




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