Las gemelas holandesas Louise y Martine Fokkens, de 70 años, han anunciado que abandonan su oficio: desde hace 50 años y calculan que han atendido a unos 350 mil clientes.
Las hermanas aseguran que su retiro se debe a que ya no tienen tantos clientes como antes y sufren algunos problemas de salud, que a veces no les permiten trabajar.
Louise, madre de 4 hijos, aseguró que la artritis que padece provoca que le causen dolor en algunas posiciones.
Por su parte, Martine, madre de 3, dijo que para ella la costumbre era la 'peor enfermedad' que ha padecido en su trabajo.
Solamente un cliente, también mayor, es el único que continúa buscando los servicios de Martine, por lo que no puede dejar de prestarle el servicio.
Las hermanas Fokkens dicen que vivirán de los ingresos que les deje la elaboración de un documental sobre su vida, el cual salió el año pasado y se titula 'Meet the Fokkens' (Conoce a las Fokkens), así como del libro que publicaron hace unos meses con sus memorias.
Las casas fueron legalizadas en algunas partes de Holanda en el 2000, pero la situaciones de cientos de mujeres que se dedican no ha cambiado.
Las hermanas Fokkens aseguran que la legislación de los 'burdeles' sólo benefician a los proxenetas y y clientes extranjeros, pero para estas mujeres la seguridad e higiene sigue siendo un tema en el que no se trabaja.




No hay comentarios: