Para el ser humano la Navidad y el Año Nuevo son símbolo de fiesta
en casi todo el planeta. Nuestros perros, en cambio viven complicados
momentos debido a los fuertes ruidos y comidas. Revisa algunos datos
útiles para evitar la molestia de tu animalito.
Durante diciembre las fiestas de fin de año se roban la película todo el tiempo.
La
Navidad y el Año Nuevo son fechas que están remarcadas en nuestros
calendarios y continuamente organizadas. Pero esos somos nosotros, pero
¿qué pasa con nuestras mascotas en medio de estos eventos?, ¿cuáles son
los efectos de los fuegos artificiales en sus oídos?, a continuación
importantes tips para proteger a tu perro.
Estos regalones animales tienen una hipersensibilidad auditiva tres veces superior a la del ser humano por lo que los fuegos artificiales pueden afectarle más de lo normal, provocando miedo, reaccionando con agresividad, aullidos, perdiendo el control de esfínter e incluso pueden llegar a escapar de la casa.
Ante
la situación la médico veterinaria de Mascotas Online, María José
Castro aclaro que ”las celebraciones y especialmente los fuegos
artificiales les provocan miedo y un alto nivel de estrés. Este temor se explica por su alta sensibilidad ante estímulos sonoros intensos”.
La explicación de esta característica auditiva la encontramos en sus ancestros caninos:
los lobos se alimentaban de roedores, los cuales producen sonidos
ultrasónicos y tuvieron que agudizar su sentido auditivo para poder
localizar a su presa. Entre las razas más susceptibles a reacciones nerviosas están Poodle, Cocker y Beagle.
Para evitar este tipo de reacciones, en el mercado existen distintos tranquilizantes naturales que pueden calmar al animal sin adormecerlos por completo, aunque en su mayoría deben ser administrados con anticipación a los fuegos artificiales.
¡Cuidado con la cena!
Las comidas especiales de Navidad y Año Nuevo
son actividad a las que también hay que poner ojo si es que se
comparten con nuestras mascotas. En plena celebración las personas
muchas veces le dan a sus perros distintos alimentos que pueden ser
complejos para el organismo del can. Pan de pascua, huesos de pollo o papas fritas representan un riesgo.
Como ejemplo, los hueso de pollo puede llegar al intestino y producir obstrucción provocando incluso diarrea con sangre o vómitos. Y si su perro es cachorro puede presentar cuadros de deshidratación terminando incluso con la hospitalización.
"Otro riesgo en estas fechas es ver casos de perritos que han injerido restos de adornos navideños como bolitas o luces del árbol de navidad, teniendo que recurrir a radiografías para detectar cuerpos extraños y posteriormente la cirugía para extraerlos", asegura Patricio Moreno, médico veterinario de laboratorio Drag Pharma.
Raya para la suma: Se aconseja sólo darle de comer su alimento envasado y si lo quiere regalonear para estas fiestas existen huesos de cartílagos, patitas de cerdo, sachet de carnes en salsa, entre otros.




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