La tienes ahí, lista para ser abierta. El sonido que hace el gas al emerger por el aluminio que se va rasgando hace que tus glándulas salivales se activen. Buscas hielo, lo llevas a tu vaso y, por último, sirves la bebida.
Hasta el momento, la escena es prometedora y, a decir verdad, de lo más común. Pero antes de dar el primer sorbo, sería bueno que consideres algunos de los siguientes efectos que el contenido del brebaje que tienes frente a ti puede generar en el organismo (h/t Fast Coexist):
1. El consumo de una lata de tan sólo 355 mililitros al día aumenta el riesgo de enfermarse con diabetes tipo dos en un 22 por ciento. Al menos esto es lo que señala una investigación desarrollada en el Imperial College de Londres.
2. Una lata con la misma cantidad de bebida cola contiene alrededor de 150 calorías, lo cual equivale a unas 10 cucharadas de azúcar.
3. Ha sido evidenciada la unión entre el consumo de sodas -y a otras bebidas muy azucaradas- con la muerte de 184 mil personas al año.
4. El ácido fosfórico presente también en las gaseosas de tipo cola aumenta el riesgo de sufrir osteoporosis, sobre todo en las mujeres adultas, según un informe publicado en la Uthealth Northeast.
5. El mismo ácido fosfórico contenido en el líquido de una inocente lata puede producir cálculos renales.
6. El jarabe de maíz de alta fructosa (edulcorante usado con frecuencia en la industria alimentaria) está asociado a diversas afecciones cardíacas, acorde a un informe presentado en las Scientific Sessions de 2001 (de la American Heart Association).
7. Asimismo, se demostró que dicho aditivo puede causar un mayor aumento del peso corporal que el que suele provocar el azúcar convencional.
8. Las gaseosas perjudican al esmalte de los dientes a causa del azúcar y los conservantes que incorporan. Pero esto no es todo, los ácidos presentes en dichas bebidas reducen el pH de la saliva, lo cual facilita que las bacterias se multipliquen en la superficie de los dientes, provocando su erosión.
9. Muchas latas están recubiertas por Bisfenol A (BPA), un componente que puede afectar negativamente a la capacidad reproductiva de los adultos.
10. Otro de los ingredientes de estas adictivas bebidas es el sodio de benzoato, un conservante que tiene el poder de generar ataques de asma si se lo consume en grandes cantidades.
Ahora sí, si es que te atreves y sigues pensando que es una buena opción, puedes tomarte tu vaso de refresco. Aunque esperamos que los pocos datos expuestos arriba te hayan disuadido de hacerlo.




En pocas palabras: tener a metros las latas de gaseosa.
ResponderEliminarNo pues, la verdad que ahora si me lo voy a pensar, no tomare más soda en lata. Ahora solo en botella
ResponderEliminarSoy endocrino, todo lo que se relata en el articulo es mentira. En primer lugar el azucar que tiene una lata de cola es similar al que tienen 2 rodajas de melon,el bisfenol A tambien lo tienen los brick de leche y es perjudicial en cantidades industriales,el sodio de benzoato produce asma? Pues no, se utiliza como broncodilatador , en definitiva nadie va a morir por consumir gaseosas.... no metais miedo.
ResponderEliminarEntonces que hacemos, dejamos de beber gaseosa o nos borramos de enteraté.?????????????
ResponderEliminarFamoso endocrino. Por que públicas como anónimo? Le creo mas a esta información que a un anónimo. Punto
ResponderEliminarVos teofilo tenes nombre de cura pedofilo.. Cree lo que quieras amargo que tengas una dolorosa muerte...!
ResponderEliminar