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» » ¿Se puede ser adicto a la comida?

Alberto 6 may 2013 0 No hay comentarios

La táctica más común para luchar contra cualquier adicción es alejarse del objeto que la produce: no tener cigarrillos en casa, en el caso de ser fumador, o dejar de ir a bares por un tiempo si se es alcohólico.


Pero, ¿qué ocurre cuando somos adictos a algo que tenemos que tener en casa. Es más, a algo que necesitamos tener en frente tres veces al día, como es el caso de la comida?

Mientras continúan aumentando las tasas de obesidad en el mundo, la comunidad científica investiga si comer compulsivamente puede considerarse una adicción.

Con ese fin en mente, la Unión Europea está financiando un proyecto llamado NeuroFast, que intenta juntar evidencia para llegar al fondo del problema.

Hasta el momento sólo hay un tipo de trastorno alimentario en el que se piensa que la adicción juega un papel importante: el trastorno por atracón, en el que los afectados sienten periódicos deseos de ingerir alimentos de forma descontrolada.

Uno de sus efectos secundarios es la obesidad.

A pesar de que tendemos a trivializar la idea de que la adicción y la comida vayan juntos -muchos nos hemos declarado 'adictos al chocolate'-, el trastorno por atracón domina a quienes lo padecen.

Se trata de un desorden alimenticio que – como cualquier adicción- puede causarle a una persona profundos daños psicológicos.

Cómo tratarla

Si se cataloga la obsesión por comer como una adicción, ¿de qué manera puede tratarse?

Michael y Louise son miembros de Comedores Compulsivos Anónimos.

Es una asociación que funciona igual que cualquier otro programa de ayuda: mantienen reuniones confidenciales, se les asignan mentores personales y un programa estructurado con los pasos a seguir para recuperarse.

A algunos les ayuda a superar su problema, tal como lo hace cualquier otra asociación de adictos anónimos.

Si bien es imposible abstenerse de comer, es posible abstenerse de comer en exceso.

Para Louise, abstenerse significa comer saludablemente tres veces al día y evitar el trigo y el chocolate.

En el caso de Michael, el plan de abstinencia lo determina su mentor, él es quien decide qué puede comer y qué debe evitar.

Pero existen medidas más radicales.

En tratamientos contra el alcoholismo, el cuerpo puede ser alterado de manera que rechace el alcohol al intentar consumirlo. Esto se hace mediante la droga disulfiram.

También es posible alterar el organismo para lidiar contra el sobrepeso, mediante un conjunto de procedimientos quirúrgicos que buscan la disminución del peso corporal y restringen el volumen disponible para almacenar alimentos, entre ellos la banda gástrica y el bypass.

Puede parecer una medida extrema, pero a la mayoría les funciona muy bien, y está demostrado que los riesgos de la cirugía son muy inferiores a los beneficios de perder peso cuando se sufre de obesidad.

Es una alternativa que le ha ayudado a muchas personas a vivir más tiempo y a lidiar con problemas cardíacos y de movilidad, y a mejorar su calidad de vida.

Las posibles relaciones entre la comida y la adicción son increíblemente complicadas y hay mucho que aún no entendemos.

Hace 20 años, la gente no se resistía a aceptar que apostar podía ser adictivo, pero la idea ya fue admitida y hay mucha evidencia para respaldarla.

¿Es el mismo caso con la comida? ¿Será que encontraremos evidencia que haga que cambie la actitud?

Durante los próximos fines de semana les seguiremos ofreciendo artículos de nutrición. Esperamos sirvan de inspiración.

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